Y bueno, aparentemente tanto buscar y buscar dio resultado.
Hace años, cuando todavía vivía con papá y antes de la última mudanza que nos llevó a la casa donde él vive hoy con Nora, vivíamos en un lugar muy lindo y tranquilo, o por lo menos para mí lo era.
Estaba muy cerca de la casa de mi abuelo paterno y cuando papá estaba de viaje diariamente iba a pasar unas horas con el abuelo.
Me gustaba mucho caminar esas cuadras que separaban mi casa con la casa de él.. mirar las casas, los edificios, pasar por el puente de la estación; y hace un par de días hablando de mi búsqueda de un nuevo hogar, papá me hizo recordar ese barrio y me vinieron unas ganas tremendas de volver a vivir ahí.
Tanto así fue que busque departamentos pura y exclusivamente en ese lugar. Una pequeña obsesión.
Los primeros dos que vi o me gustaron mucho. Boludeces, que de uno no me gustaban los pisos, que el otro no se aceptaban mascotas… (donde vivo ahora tampoco se permiten mascotas) pero bueno ninguno de los dos me gustaron lo suficiente.
Hasta que el miércoles a la mañana me llaman de la inmobiliaria y me dicen que tienen otro lugar para que vea. El encuentro se programa para las 14 hs.
Llego, me bajo del auto y veo a la chica de la inmobiliaria esperándome. Caminamos hasta mitad de cuadra, entramos al edificio, y subimos por el ascensor hasta el 9º piso .
Me encantó.. me quedé prácticamente sin palabras. No tenía bien en claro que quería pero al ver ni bien abris la puerta un ventanal que deja entrar una luz natural hermosa fue prácticamente todo lo que tenía que ver.
Ver el lugar vacío de una extraña manera me hizo sentir tranquilidad.
Enseguida pensé como lo quería… los colores de las paredes, el sillón en el ventanal enorme que da a la calle.
Fue como sentir un toque de frescura… aire nuevo.
Así que bueno, el lunes ya me dan la llave y puedo empezar a pintarlo a mi gusto.