Quedé como “wow” cuando el jueves apareció con los pasajes.
El viaje fue genial, refrescar la cabeza, relajar mente y cuerpo… Definitivamente los mimos y todo el resto que tenga que ver con caricias, besos, abrazos y palabras al oído son la solución a cualquier cosa.
Pero lo bueno dura poco.
Ayer llegamos a la tarde, y lo primero que hicimos fue ir a buscar a Enko a la casa de papá. Estábamos en casa a pura cosquilla en el sillón cuando me dice que tenía que viajar… y sí, hoy a la mañana se fue… por 15 días aproximadamente.
