Anoche cenamos en lo de Lucio.
Cande, bebé en panza, Lucio, Nico, Gabriel, Franco y yo.
El tema de conversación empezó siendo lo que nos pasa cuando vemos a alguien con quien tenemos historia y de repente las cosas empezaron a girar en torno a la infidelidad.
Que quien perdona, quien no. Bla bla bla.
Resulta que todos los varones (menos Franco que no abría la boca) alguna vez habían sido infiel. Cande ya había opinado, y ahora me tocaba a mi.
- Y porque antes de meter los cuernos no se separan? Que sentido tiene generar algo que es horrible para ambas partes
- Uno no esta precisamente pensando –dijo Nico-
- No en el momento, pero que me vas a decir que después no maquinás, en algún momento tiene que hacerte un clic y darte cuenta que las cosas no dan para más. Todo tiene un límite y con un tema así el límite es más fino todavía.
- Pasa que cuando te das cuenta estas atrapado adentro de ese límite… y cuesta –dijo Franco-
Los chicos se quedaron callados. Si bien Cande y Lucio pueden saber más cosas de mi relación con Franco, siempre fue evidente que las peleas eran por celos y a lo último, por su “relación” con Julia.
Un rato después ya nos fuimos. Franco me alcanzó hasta mi casa y en el camino hizo un comentario respecto al tema de conversación de la cena.
- Me parece que mejor no toquemos ese tema Fran. No tiene sentido.
Franco cambio de tema inmediatamente, lo cual me llamo la atención pero también me sorprendió.
Que la cuenten como quieran
Hace 9 años
