jueves, 2 de diciembre de 2010

El que quiere celeste...

Estos días fueron muy divertidos, salvando las distancias, me siento como una madre primeriza.
Que darle de comer a Enko el alimento pisado con leche, siguiéndolo por todos lados porque hace pis en cualquier ranurita que queda libre del papel de diario con el que alfombre todo el departamento.

No lo estoy sacando porque es muy chiquito, y hay que esperar a terminar de darle las vacunas.
Obviamente no puede quedarse solo, ni loca lo dejo solo, así que cuando voy a trabajar lo llevo a la casa de papá y lo paso a buscar ni bien salgo para llegar a casa y verlo dormir la mayor parte del tiempo.

El sábado es el festejo oficial de mi cumple, así que ando con eso también… todo va a salir de maravillas.

domingo, 28 de noviembre de 2010

24 y nuevo integrante

Sábado 27 de noviembre, la llegada de mis 24 años.
De alguna manera el festejo empezó el viernes cuando fuimos a comer con los chicos después del ensayo.
El sábado a la mañana desayuné con Cande y su panza de 7 meses, que por cierto esta cada vez más linda y más grande.
Después tuve que irme al ensayo, donde me esperaba una torta de chocolate increíble que casi provoca que no podamos movernos.

A toda pila todo el día, muy agotador pero muy divertido. Al medio día me tome un rato y almorcé con papá y cerca de las 18hs Cande fue a buscarme al ensayo, paramos y tomamos unos mates y después seguimos hasta las 20hs.

Fuimos hasta casa, me bañe, me cambié y salimos para un restaurante donde quedamos en encontrarnos con los chicos.
Llegamos 21:30hs y ya estaban Nico, Lucho, Sol y novio, Gabriel y Franco.

Noche muy linda, con los de siempre ya que el próximo sábado 04 de diciembre lo festejo con todos en un lugar muy lindo.
Después de la cena me volví a casa, me puse el pijama, me acosté y no tarde ni dos segundos en dormirme.

Me despierta el timbre… levanto la cabeza y miro el reloj que marcaban las 01:17, (no hacía ni una hora que me había acostado y a mi me parecía que había dormido tres días seguidos), entre que levanté y caminé hasta la cocina el timbre sonó otra vez.

Atiendo el portero, era Franco, bajo y cuando salgo del ascensor veo en la puerta una caja roja con un moño rojo.

Fui rápido a abrir la puerta y quedé con la caja justo enfrente mío. Me agache y le saque la tapa… quedé atónita mirando el interior de la caja.

- Feliz cumpleaños… -dijo Franco que se agacho a mi altura-
- Y esto? –dije sorprendidísima-
- Es mi regalo.

Y su regalo resultó ser un bulldog francés de 35 días. Negro y acostado sobre un almohadón enorme y muy mullido.

Se quedó como hasta las 04:00 y me contó su travesía con el perro en los tres días que hacía que lo tenía.
Cuando iba a trabajar se lo cuidaba Sara y hasta llegó a llevárselo a Nacho al estudio, hasta no fue el jueves a lo de Sol porque no quería dejárselo a nadie y obviamente no me lo quería dar antes de mi cumple.

Cuando se fue le pregunté si venía hoy a San Isidro, (papá hizo un asado para festejar mi cumple con la familia y amigos), pero me dijo que no… (yo sabía que era porque iba a estar su padre con el que las cosas no están nada bien). Lo que sí me dijo es que me iba a llamar para ver como iban las cosas con el nuevo integrante de la familia.

Hoy me desperté y fui para San Isidro con el can, que duerme todo el tiempo y es muy muy pequeño, al mediodía llegaron todos, inclusive Cande y Lucio, que obviamente sabían de su existencia.

Y ahora, que todavía no cumplimos ni 24 hs juntos, esamos los dos en la cama, con él acostado en mi pecho… supongo que desde ahora la cosa va a ser así.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Continuamos

Después del asado en San Isidro la siguiente vez que vi a Franco fue rara, y esa rareza trajo un encontronazo.
Fue en lo de Lucio, y tengo que reconocer que yo fui la que abrió la cancha.

No pude con mi genio y tuve que hacer un comentario nada agradable respecto a la llegada tarde de Franco.
Cuando me di cuenta de que él no se enganchó no me quedó otra que cortarla, pero obviamente me quedé con tal vena que ni lo miré ni le dirigí la palabra en toda la noche.

Me fui temprano, estaba enojada, pero conmigo misma por mi comportamiento infantil e inmaduro.

Al otro día Lucho vino a casa y hablamos sobre Franco…
Conclusión: Hoy estamos muy bien, tranquilos y sin ningún sobresalto.

P.S.:Me preguntaron si ganaba más o menos que antes en mi nuevo trabajo, y la verdad que gano algo muy similar y trabajo el triple; pero es algo que me hace feliz y me llena el alma.

Aaa, y además estoy organizando mi cumple, para el que falta muy poquito.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Volviendo a las pasiones vol.2

Uff hace varios días que no aparezco por acá… y también me doy cuenta que hay cosas que no les conté.

Dejé mi antiguo trabajo con el abuelo para volcarme en un nuevo trabajo relacionado con el baile. La profe con la que me reencontré hace un tiempo, la misma que me hizo salir de la vagancia que tenía después de un año de no bailar, me ofreció ayudarla y la verdad que me lleva mucho tiempo y sobre todo cansancio, que no me dejaba seguir con un trabajo paralelo.

Estoy muy contenta, haciendo algo que por un desgarro dejé de hacer durante un año y que por suerte volvió con todo.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Nublado

Creo que alguna vez mencioné que a papá le gusta hacer asados donde junta a todas sus amistades, y el domingo fue uno de esos días.

Tomemos en cuenta que dentro de las “amistades” de papá están, los padres de Lucio, los de Franco y los de Ian y obviamente ellos incluidos.

Franco se fue al rato de comer y cuando me di cuenta de que no lo veía por ningún lado le pregunte a Lucio.

- Se fue Em –me contestó con un tono con el que me di cuenta que algo había pasado-
- Como que se fue?
- Tenía cosas que hacer, y se fue
–mmm, “sé que me estás mintiendo Luchin”- …bueno, tuvo un cruce con Horacio, entro en cólera y decidió irse.
- Pero para tanto? Que paso exactamente?
- Franco ironizó y le dijo que le quedaba bien el papel de hombre de familia y Horacio le contesto algo que obviamente no le cayo en gracia…
- Algo como?
–dije impaciente-
- Y Horacio le contestó que vos quedabas bien al lado de Ian –dijo Cande- No aguantó, y se fue.

Anoche nos vimos en lo de Lucio… y hubo encontronazo.

sábado, 30 de octubre de 2010

Jaque mate

Viernes a la noche, tercera noche consecutiva que íbamos a comer a lo de Cande, Franco llegó tarde y los chicos empezaron a joderlo porque no dijo de donde venía.
Que donde había ido, que estaba con una mina… bla bla bla

- No lo mires así –me dice Nico- por eso no confiesa que estaba con una amiga…
- Yo no dije absolutamente nada…
- Yo no acepte nada de eso
–dijo Franco-
- Bueno, convengamos que no sería algo anormal en vos –dije pícara-
- Ves! –dijo Nico como si gritara Bingo- a eso me refería con la mirada, era obio que querías acotar algo.
- Y con eso queres decir…?
–apuntó Franco-
- Me parece que fui bastante clara –dije convencida-
- mmm pero resulta que no logré entenderte muy bien –cantó jaque-
- Después te paso un decodificador –jaque mate-

martes, 26 de octubre de 2010

Cuando a Cande se le mete algo en la cabeza...

El martes siguiente al día de la madre (que dicho sea de paso vale decir que el día de la madre lo pase con Franco) llegó de España David, un amigo de Cande con el cual tengo una excelente relación desde que lo conocí cuando Cande estaba viviendo allá.

Se sumó al grupo y salimos bastante durante toda la semana.
Decir que me divertí mucho es poco, David es bailarín y no me podía ver quieta por más de dos segundos.
Después de esas salidas, vinieron cenas este fin de semana en la casa de Cande.
Obviamente charlas de todo, incluidas algunas anécdotas que vivimos durante el viaje.

Anoche, nos juntamos en casa para despedir a David que ya tenia que volver debido a su trabajo.

Hoy, Cande vino a casa así de la nada y me acompañó al ensayo.
Sabía que algo le pasaba. Metió a Franco más o menos unas veinte veces en cualquier cosa que estuviéramos hablando.

- No vino Fran anoche –dijo acariciándose la panza como quien no quiere la cosa-
- Me di cuenta –dije sonriéndome mientras estacionaba el auto en la puerta de casa-

Ya en el ascensor, me preguntó como estaba. Como me sentía.
Y ya cuando estábamos en casa me canse de sus vueltas y le dije que fuera directa con lo que quisiera decirme.

- Vos no notaste nada raro en estos días en Franco? –dijo como acusándome de algo-
- Tiene muchas cosas en la cabeza, muchas cosas que organizar, la mudanza, la pelea con el padre, el distanciamiento con Sara (la mamá)…
- Hay Emiliana por dios! –dijo exasperada- no me esquives el tema que sabes perfectamente de que te estoy hablando. Si no queres hablar del tema lo lamento, pero es inevitable esta vez..
- Hay bueno bueno, ya entendí. Imposible esquivar el bulto cuando algo se te mete en la cabeza –suspiré- Esta celoso.
- Exacto.